Innovación... y Tecnología
Me he estado equivocando
Llevo poco más de un año como consultor independiente, un año que ha sido de mucho aprendizaje con grandes logros. He conocido a muchas nuevas personas y he retomado antiguas relaciones. He integrado al equipo a consultores brillantes que han ampliado lo que puedo ofrecer a mis clientes. He navegado por industrias nuevas para mí: luxury, hospitality; y he profundizado aún más en industrias que ya he recorrido mucho durante mi carrera: health, mobility.
Al inicio quise distinguirme a partir de un momento Wow que tuve en marzo en Boston mientras conocía en persona a los grandes genios del MIT que imparten el posgrado de alta dirección de tecnología del que me gradué. Estaba escuchando al Dr. David Niño dar una master class sobre Liderazgo para la Innovación, entonces todo terminó de cuadrar: el 90% de las técnicas de liderazgo impartidas ya las había aplicado en mi trabajo; las había aplicado por intuición aprendida a través de 20 años de trayectoria profesional; las había forjado con la dura flama de la prueba y error, de los fallos, de las caídas.
Había aprendido a conectar la tradición con la innovación, a no llegar a querer “innovar” criticando las bases sobre las que construía.
Había aprendido a que la diversidad en los equipos generaba perspectivas diferentes que aceleran el progreso; había aprendido que pasado el proceso creativo de generación de ideas hay que converger, que la ingeniería matemática, exacta, es lo que sigue a las grandes ideas para hacerlas realidad.
Mi lema llevaba 20 años siendo “From Dreams to Reality” y era lo que, en resumen, el primer módulo del posgrado impartido por el Dr. Niño nos enseñaba: a llevar los sueños a la realidad, a convertir las ideas en capital y a ejecutar lo abstracto.
Entendí que hay un mundo de estructuras académicas que puedo moldear a mi experiencia acumulada, y entonces empecé a venderme como consultor en Innovación quitando lo que consideraba común y aburrido: la tecnología, del speech de venta. Grave error.
En este año y cacho he hecho mucha tecnología:
He vuelto a programar, haciendo ingeniería asistida por IA.
Empecé a estudiar matemáticas para la ciencia de datos (IA y Machine Learning)
Reactivé el negocio de desarrollo de software asociándome con grandes ingenieros y product managers
Y hasta he dado un par de conferencias acerca de IA.
A mis clientes los he ayudado a reducir los costos de su nube hasta en un 60% gracias a la visión holística presupuestal que tengo de la tecnología
He contratado CEOs para empresas tech
He hecho Knowledge Transfers de Heads of Engineering
He sido mentor de CTOs y COOs consumados en la industria tech, y sigo pensando que aprendo más yo de ellos que ellos de mí.
He formado equipos en metodología DevOps
Reestructurado organizaciones completas en torno a metodologías ágiles
y vibe-codeado miles de líneas de código.
En algún punto quise negar que hago tecnología, quise no ser uno más del montón, pero me topé con que ser “Consultor en Innovación” es algo que hace casi cualquiera que considera que “Innovar” es ser creativo, gestionar cualquier tipo de cambio o, simplemente, tener muchas ideas.
Mi error fue no entender que mi diferenciador único es que hablo de innovación desde la tecnología, con un conocimiento profundo, desde los átomos; no sólo hablo de la creatividad o de la gestión del cambio, sé ejecutarla y supervisar la verdadera creación de tecnología, desde el presupuesto, la generación de ideas, la ejecución, supervisión, corrección, apuntalamiento, reestructuración y hasta la terminación de proyectos (y, lamentablemente, puestos de trabajo).
Cometí el error de negar mi ADN tecnológico por querer distinguirme del montón, moviéndome a un montón aún más grande.
Sigo en este viaje, en este camino de comunicar a través del podcast “Disertaciones Tecnológicas”, a través de mis redes sociales y a través de este newsletter acerca de Innovación, pero ahora con el objetivo de dar aún más valor, retomando todos los temas tecnológicos, perdiendo el miedo a no ser entendido, destapando mi pasión por el código, los fierros, la electrónica, el liderazgo de los creativos, los diferentes.
Espera mis próximos artículos, donde hablaré más de tecnología, de software, de hardware, de matemáticas, todo eso combinado con estrategia para la innovación, porque el valor único que te voy a ofrecer ahora es la visión completa de la innovación… y tecnología.




